lunes, 27 de enero de 2020

Cronicas de un Draconico - Primera Sesion

Drafnet estaba sentado en un rincon de la posada de Vintar, intentando escuchar las conversaciones de los parroquianos, para principalmente tener una idea basica de lo que ocurria en el pueblo sin tener que preguntar, socialmente le costaba relacionarse, mientras esperaba al tabernero para hacer un pedido del guisado que se percibía por el olor, aparecio una criatura al fondo, un ser pequeño que parecia decidido a salir por la puerta del establecimiento, y cuando el tabernero se percató se dirigio a ese ser amorfo, en el mismo instante que estaba entablando una conversación en la que esta criatura solo decia "hup" o "Kilua" entro en el establecimiento un aldeano humano gritando y pidiendo que no saliera nadie, mientras daba sus explicaciones tres cuervos entraron y revoloteaban por encima del aldeno, no es que atacaran pero los nervios de los animales y del humano hacian que este corriera peligro, sin pensarlo demasiado Drafnet se levanto, cogio su baston y rodeando la mesa se dirigio a ayudar al honbre, a su vez vio como un tiefling monje, por sus vestiduras, saltaba por encima de la mesa de la esquina contraria y alcanzo al hombre antes, con un golpe certero de su baston derribo a uno de los pajaros, en ese momento llegaba Drafnet y con un movimiento preciso derribo a.un segundo pajaro, al caer este y drafnet seguirlo con la vista vio a la criatura extraña dando saltos intentando llamar la atencion del pajaro que quedaba con vida, parecia que intentaba calmarlo sin mucho exito, el monje cogio a la criatura del cuello de su chaleco y lo retiro, alejandolo de la zona, Drafnet aprovecho y golpeo al ultimo pajaro con un giro de su baston, una vez calmados los animos, mientras el tabernero hablaba con la criatura y el tabernero, Drafnet se dedicaba a revisar brazos y cara del humano que habia sido "atacado" por los pajaros, por suerte solo tenia algun arañazo y poco mas, asi que prestando un poco de atencion a la conversacion le.confirmaron los rumores que había escuchado antes de llegar al pueblo, asi que sabiendo eso salio al exterior a ver si habia algun herido al que ayudar, una mujer gritaba que su hija de habia perdido, Drafnet en seguida le pregunto donde habia sido la ultima vez que la vio y al decirle que en los sembrados, justo de donde venia la bandada de cuervos, salio corriendo hacia alli en el momento que salia el monje de la posada, "monje, encargate de ver si hay algun herido" Grito mientras salia corriendo, una vez en los sembrados que no estaban muy lejos empezo a buscar pisadas, trozos de tela o algun signo de que hubiera pasado por alli la niña, sin mucho exito, al poco rato escucho "señor dragon" Alguien al parecer estaba llamandolo, asi que dijo "aqui", el monje aparecio con la criatura cojida casi a su pierna, Drafnet viendo la situacion arqueo un ojo extrañado de la confianza que parecia mostrar esa criatura con el monje, supuso que tenian una relacion anterior, el monje le conto a Drafnet todo lo que la madre de la niña le habia dicho, era una pequeña rubia, con un vestido azul que respondia al nombre de Leira, se separaron a buscar a la niña, mientras el monje le explicaba a la criatura que no parecia muy habil cuanto tiempo tenia que contar para regresar al punto de partida, Drafnet tomo por el camino de la derecha, llamando y gritando por el nombre de la niña, al poco escucho como una niña chillaba de panico, se giro y fue corriendo en la direccion de los gritos, llegando con el monje al cruce de caminos y viendo como la niña iba corriendo a los brazos de su madre seguida por la criatura que llevaba en sus manos un pequeño conejo de madera, enseguida entendio que cualquiera que viera a ese ser saldria corriendo y mas si habia pasado por un momento de estres, como el de la bandada de cuervos, el monje parecia habituado a hablar con la gente, mientras drafnet intentaba convencer a la niña que le dejara examinar si tenia alguna herida, "es usted medico?" Pregunto la madre, "algo de medicina entiendo señora" Le contesto drafnet mientras el monje cogia el conejo de madera y se lo daba a la niña, así calmaba a ambos, a la criatura que no hacia mas que repetir que queria darle el conejo a la niña y a la pequeña que estaba alterada por todo lo sucedido, la madre dejo que Drafnet la revisara y por suerte no tenia nada, algun arañazo de los arbustos donde se habia escondido y poco mas, ya mas tranquilos Drafnet se dirigio a la posada a por sus pertenencias y a pesar de no haber tomado nada, le ofrecio un pago al tabernero el cual rechazo, el monje lo acompañaba y tambien queria pagar, pero tampoco lo dejo, al salir la madre de Leira queria agradecer la ayuda prestada con algo de comida, a lo que tanto Drafnet como el monje lo rechazaron amablemente, la pequeña conversacion que habian tenido con el tabernero que se llamaba Rime, les habia indicado un destino, una pequeña pista del lugar de origen de estas alteraciones en las conductas de los animales, se dirigirian a las colinas brumosas, en direccion este, practicamente en linea recta encontrarian a 3 dias de camino una cueva, unas ruinas bastante antiguas, por el camino se hicieron las presentaciones pertinentes, el monje se llamaba Iados y era de un monasterio de Charca verde, al igual que Drafnet procedían de la misma ciudad, Drafnet le conto que era un paladin de Bahamut y que estaba de peregrinacion para ganar experiencia en el trato con la gente del mundo, mientras que Iados le confeso que estaba mandado por su maestro a investigar en este momento el caso de la alteracion de los animales, y tambien le explico quien parecia ser esa extraña criatura, al parecer se llamaba Hup y pertenecia a un pueblito llamado Kilua...

Durante tres dias de viaje, cada mañana Hup se levantaba y a un chillido de Kilua se encaminaba hacia una direccion, en la que Drafnet intuia que se encontraba el pueblo de esta criatura, por lo visto a Iados le interesaba de algun modo que esta pequeña criatura llamada Hup permaneciera cerca y no se marchara, por parte de Drafnet a la segunda noche deberian haberle dejado irse, seria mas sensato para poder mantener un minimo de cordura, pero a pesar de su disgusto por la forma de ser de la criaturita, tambien tenia cierta curiosidad por saber que era, en este segundo dia de viaje se encontraron con una carreta llevada por un humano al parecer comerciante de viveres por la conversacion que mantuvo con Iados, al decir que tenia familia y una niña, Drafnet le dijo " Leira no sera por un casual su hija?" El humano le respondió " No mi buen paladin, Leira es mi sobrina, le ha ocurrido algo?" Pregunto nervioso, " No, nada, no se preocupe, solo se llevo un pequeño susto por la bandada de cuervos que paso por el pueblo" Le comento Iados, mientras Hup entre saltitos saco otro conejo de madera y se lo tendia al carretillero, "para su hija, hup" Decia a lo que Iados le acerco el muñeco de madera, mientras seguian conversando llegaron a un acuerdo, de las provisiones que vendia les haria precio, y se los venderia a coste cero, es decir al precio de coste sin que el vendedor tuviera ganancias,  asi compararon raciones para diez dias, no sabian lo que tardarian en salir de las ruinas....al llegar a las cercanías de la entrada a la cueva, fueron aun mas cuidadosos, miraron a ver si habia algun tipo de criatura habitando en las ruinas y Hup descubrio un par de huellas de dos individuos humanoides, al parecer estaban dentro ya que no habia huellas en direccion opuesta, con lo que Drafnet saco su escudo y espada y medio agachado fue por los escombros de la izquierda mientras Iados hacia lo mismo por los de la derecha, usando estos como posible cobertura contra posibles ataques, asi se acercaron a la entrada de la cueva y con mucho cuidado se adentraron, Drafnet no veia nada, el pasillo era lo suficientemente profundo para que la luz del sol no llegara mas alla de unos metros, asi que saco una antorcha, "Drafnet disculpa, no creo que sea buena idea hacer luz" Le comento Iados, " Si no tengo luz no vere nada, con lo que cualquier criatura podria golpearme sin que yo pudiera evitarlo"  Le contesto, " Esta bien, pero permiteme que me adelante unos metros, ya que yo si veo en la oscuridad " comento Iados " Eso esta hecho, amigo" Dijo Drafnet, asi en fila india se internaron por el pasillo de las ruinas, apegados a la pared derecha hasta que algo ataco a Iados, "Drafnet acerca la antorcha" Pidio Iados y arrimandola a la pared vimos una criatura moverse detras de unos liquenes qie cubrían la totalidad de paredes y techo, "que diantres es eso?" Pregunto Drafnet, mientras Iados sacaba su espada corta y tajaba una rama que sobresalia llena de pinchos, al caer se marchito en cuestion de segundos, sorprendidos por esto Iados llano a la criatura, le exigio que se mostrara al parecer en tres idiomas distintos, comun, infernal y otro que a Drafnet se le escapaba, pero no hubo ningun tipo de respuesta, o no entendia lo que se le estaba diciendo o lo ignoraba, en cualquier caso debiamos seguir avanzando, pero esta vez por el centro del pasillo, al llegar al final encontramos una estancia de un tamaño considerable, con cuatro aperturas que llevaban a lo que parecian habitaciones o camaras mas pequeñas, los liquenes, enredaderas, musgos y otros tipos de vegetacion seguian presentes por las pareces de la camara, llamando poderosamente la atencion un cumulo que habia al fondo a la izquierda, al acercarnos a unos treinta pies Drafnet no pudo soportar mas la tensión y lanzo su aliento de dragon azul a la criatura que se percibia en la acumulacion de plantas, abrio la boca, profirio un rugido y su aliento electrico salio disparado golpeando a la criatura y quemando alrededor de esta, formando una silueta, un arbol salio de su escondite y se dirigia a paso lento hacia ellos, Iados retrocedio y Drafnet estaba apunto de acerlo cuando Hup lanzo una esfera de fuego al arbol derribandolo, Drafnet se acerco con precaucion a comprobar si realmente estaba muerto, y al ver partes de el que estaban marchitandose como la rama que cortaron anteriormente respiro aliviado, asi se dedicaron tranquilamente a explorar las camaras adyacentes en las que encontraron monedas y un recipiente con un líquido blanquecino que Iados se guardo para investigarlo en el futuro, dos aperturas se intuian en la cueva, una de donde habia salida el arbol y otra un poco mas a la derecha pero en la misma pared, esta ultima fe un tamaño adecuado para pasar andando Drafnet que media dos metros y poco, siendo el mas grande de los tres compañeros, cuando estaban apunto de internarse en ese pasillo se acordaron del otro al que al acercarse el unico que podia pasar de pie por alli era Hup, asi que se interno el primero, seguido de Iados y de Drafnet con la antorcha en la mano, al llegar al otro lado, Drafnet enojado.con Hup por no avisar que habia luz en esta camara, por que la luz que el portaba podria verse acercarse en la oscuridad del pasillo por el que llegabamos, pero callo en saco roto, Hup era de naturaleza despreocupado, la camara a la que accedimos era redondeada, tenia un gran lago de aguas negras que ocupaba la mayor parte de la camara dejando un pasillo por los bordes y en el centro habia una pequeña isla con lo que parecia un pequeño altar en forma de manos, al parecer estaba partido, y cerca se hallaban los dos humanos que dejaron sus huellas en el exterior, uno de ellos petrificado con la mano extendida y el otro tirado en el suelo con su mano izquierda extendida hacia una caja y en la derecha una especie de bolsa, dese donde estabamos poco mas se veia, Iados saco su catalejo y lo uso para explorar la sala desde el sitio donde salimos, descubrio un acertijo en una pared, una grieta en forma de rayo y un glifo de una luna...

En el acertijo de la pared ponia algo como " Para pasar el sabio hace brillar la luna y el fuerte bloquea el sol" Despues de darle vueltas los compañeros probaron varias opciones hasta dar con la correcta mientras Iados se acercaba al glifo de la luna con una antorcha, Drafnet se dirigia a la grieta enforma de rayo, miro en el interior y viendo una especie de boton cogio una flecha que le dababa Hup, con unos trozos de tela y unas escarpias consiguio fijar la flecha presionando el boton, por su lado Iados izo lo mismo con la antorcha que iluminaba permanentemente el glifo de luna, despues de unos chasquidos y sonidos de poleas y ruedas dentadas moverse empezo a aparecer un pasillo surgiendo del agua que conectaba con la isla central, Drafnet no se lo penso y cruzo rapidamente, quería ver si el humano que estaba tendido respiraba, sin llegar a tocarlo debido a que ese liquido negro que le cubria parte de su cuerpo y que tenia pinta de que salia de la caja a la que apuntaba su brazo estirado, parecia contagioso o como minimo letal, asi pues despues de ver que no respiraba, con lo cual estaba muerto, reviso sus pertenencias para ver si descubria alguna pista de quienes eran, algo que le indicara su lugar de procedencia, un gremio, o cultura, alguna indicacion de quienes eran estos hombtes y que hacian en este lugar, pero lo unico que vio fue un simbolo que tenia en los pendientes que llevaba, dibujo el símbolo, mientras Iados y Hup estaban evaluando la caja, Hup lanzo una chispa de fuego sobre el liquido negro, a lo que Iados y Drafnet reaccionaron "Inconsciente, se puede saber que haces? No te das cuenta que podria haber sido un liquido inflamable o explosivo? Nos has puesto en peligro por tu inconsciencia" Le reprendio Drafnet, Hup solo se encogio de hombros, mientras Iados apartaba la bolsa que tenia el cadaver en la mano, al fijarse en la bolsa Drafnet vio unas runas dibujadas de color dorado en la bolsa de color rojo, cogiendola intuyo que debia ser un tipo de bolsa de contención exclusivamente para coger la caja, Iados ya habia intentado moverla sin exito, asi que Drafnet abriendo la bolsa todo lo posible intento coger la caja con ella sin poder siquiera acercarse, la caja tenia una especie de barrera que impedia que la tocaran, en su superficie se podia leer la leyenda " Si mi poder quieres tocar esto has de hacer, de arabia me traen a servir a un gran señor mientras en la iglesia me queman sin dilacion" Otro enigma...la respuesta después de darle vueltas al asunto parecia ser el incienso, por suerte Drafnet llevaba con el varitas de incienso, asi que cogiendo una, con los dedos pulverizo un poco la punta tirando por encima de la caja el polvo de incienso que se habia generado, al ver que el incienso atravesaba la barrera decidieron untar el interior de la bolsa con mas polvo de incienso, una vez hecho cogio la caja con la bolsa, se la colgo en el cinto y volvio a cruzar el puente, mientras Drafnet estaba al otro lado del puente rezando una oracion por los cadaveres que alli se encontraban, para que Bahamut intercediera por las pobres almas de estas criatutas, Iados estaba intentando recoger muestras del liquido negro que al parecer actuaba como un acido y se comia los tarros de cristal donde intentaba guardalo, sin conseguir la muestra salieron de alli e introduciendose por el pasadizo que quedaba llegaron al otro lado de las colinas brumosas, al parecer era un paso de montaña, la ciudad charca verde estaba relativamente cerca, gracias al paso se habian ahorrado dos o tres dias de viaje... En el transcurso a la ciudad, se dieron cuenta que la bolsa, o mas bien la caja, producia un malestar, la cabeza de Drafnet que era el que llevaba el paquete, empezaba a darle vueltas, estaba mareandose y la confusion empezaba a apoderarse de el, asi que decidieron ir turnandose la posesion de la bolsa entre Iados y Drafnet, dejando de lado a Hup del cual mas alla de la curiosidad no podrucia nada mas que dolor de cabeza asi que en mas de una ocasion Drafnet estuvo apunto de decirle a Iados que dejara que Hup se marchara, no creia poder soportarlo mucho mas tiempo, casi sin darse cuenta estaban entrando por las puertas de la ciudad, como el maestro de Iados fue el que ordeno a este que investigara al respecto de los animales alterados, decidimos que el paso adecuado era llevar la caja al monasterio, una vez alli algun que otro monje saludo a Iados y le indicaron donde se encontraba su maestro, despues de que Iados le contara la historia de lo que habia ocurrido y el motivo por el que nosotros, tanto Hup como Drafnet, estaban con el Drafnet procedio a enseñarle el dibujo del simbolo que habia dibujado, el maestro reacciono de forma adversa, pero nego conocer el simbolo, Hup que se habia percatado tambien empezo a estirar de Drafnet para llamarle la atencion " Hup cree que el maestro miente" Le dijo a Drafnet, " Si pequeño, no te preocupes por eso ahora" Le dijo Drafnet dando suaves golpecitos en la cabeza de Hup, acto seguido Iados se despidio de su maestro y salieron los tres juntos del monasterio...

Templo de Bahamut

El templo de Bahamut de la ciudad Charca Verde se hallaba a las afueras, era un mini poblado, se accedia por un porton de madera que siempre permanecia abierto de un tamaño descomunal, tan grande era el porton que permitia el acceso de dragones, las murallas exteriores adornadas con simbolos de los distintos elementos que formaban las ordenes que habitaban el interior del templo, un rayo para los dragones de bronce, una llama para los dragones dorados, un copo de nieve para los dragones plateados, una gota para los dragones cobrizos, pues los metales representaban a los dragones alineados con el bien, al entrar, despues de pasar una pequeña sala en la que a ambos lados habian habitaciones y escaleras que llevaban al interior de la muralla y a las partes superiores, se abrian unos jardines hermosos y bien cuidados y justo enfrente un edificio grande y amplio donde estaban las oficinas y las aulas, el edificio de corte victoriana construido con piedra blanca para simbolizar las escamas de bahamut diosa dragon de platino, en la parte de atras seguia el jardin salpicado de zonas abiertas donde grupos de monjes practicaban sus movimientos, arenas de combate donde aprendices de paladin ensayaban sus arremetidas edificios mas pequeños donde se encontraban los laboratorios de los alquimistas, y otros edificios que eran capillas, al fondo un gran edificio hacia de dormitorios y comedor comunal junto a las cocinas, las distintas ordenes comandadas por distintos Sacerdotes mayores daban cuentas al Sumo sacerdote, cada orden vestia unos colores deterninados que hacian de distintivos, Drafnet pertenecia a los dragones de bronce y su color era el azul, dentro de cada orden tambien se dividian en clases, paladines, clerigos, alquimistas, monjes y sacerdotes, y aunque compartian creencias, cada clase y color tenia su propio caracter y forma de interpretar las sagradas escrituras....

capilla de Bahamut

Estaba sentado en uno de los pocos bancos de la capilla, una capilla que estaba construida recientemente, con piedra blanca para asemejar las escamas de la diosa Bahamut, y unas vigas de madera oscura que daban contraste de materiales, las vidrieras de tonos blancos daban un ambiente calido y asemejaban la luz que destelleaba la diosa dragon dando mas enfasis a la comunion con esta, era su lugar favorito dentro del templo, un lugar de recogimiento espiritual, apenas tenia tres o cuatro bancos de madera y un estandarte de Bahamut como unico simbolo sagrado en la pared del fondo

El legado de Alanna CAP 2


CAPITULO SEGUNDO.

- Devonnasian, príncipe heredero de la casa Erctus Toledain!!! Yo Xilef de la casa Noltairt le reto a un duelo por el liderazgo de nuestro pueblo!!! - gritaba a pleno pulmón Xilef, un Minotauro joven, ambicioso de piel rojiza y pelaje oscuro, con cuernos anchos y cortos.

- Alteza, sé que su costumbre es aceptar el duelo, pero hágame caso por esta vez, decline, Xilef no combatirá limpiamente - le aconsejaba Malus Orcgram, un hechicero humano que estaba con él desde su más tierna infancia, y por aquel entonces ya era anciano.

- Malus, sabes que no puedo negarme, si lo hiciera no sería digno de liderar a mi pueblo y avergonzaría la memoria de mis ancestros, aun así, cuento contigo por si ocurriese lo peor, salva a mi madre aunque ella no quiera... - Le dijo Devonnasian, el príncipe era un Minotauro grande, con músculos imponentes, de piel cobriza y pelaje dorado, unos cuernos grandes, tanto que llamaban la atención incluso entre los suyos.

Levantándose se acercó tranquilamente hacia la puerta cogiendo su hacha de dos manos, tan grande como el consejero humano, - Xilef, prepárate, pues este día verá tu fin!! - grito Devon - O el mío - susurró apenas, y dirigiéndose hacia el coliseo donde se desarrollaría un combate a muerte por el liderazgo de los clanes del este.

Phanrayssa la ciudad estado donde vivían las familias nobles de los clanes del este de los Minotauros era una urbe grande, de camino al Coliseo paso por el mercado, la biblioteca y la zona de entrenamiento de las tropas, y algunos de los Minotauros afines a él como su madre lo siguieron formando una comitiva que acompañaba al príncipe al coliseo, dándole apoyo moral sobre todo, Devonnasian llego al coliseo, a su izquierda estaba Malus su consejero de mayor confianza y a la derecha se encontraba su madre.

- Malus, recuerda lo que hablamos - le dijo a su consejero a la vez que entraba en el coliseo, allí estaba esperando Xilef, mostrando sus dientes mientras cogía su espadón con una mano mientras que con la otra señalaba a Devonnasian, Xilef lo miraba enseñando los dientes, empuñando su espadón con una mano y señalándolo con la otra...

A su vez Devonnasian resopló por la nariz, y entonces sucedió...

Xilef se lanzó al ataque enarbolando su espadón de casi dos metros por encima de su cabeza...

Devonnasian esquivo su ataque realizando una finta a la izquierda y levantando su hacha con las dos manos golpeó en el costado derecho de Xilef, al caer su hacha, Xilef ya no estaba allí, de una voltereta había salido rodando esquivando el ataque, volviendo a encarar al príncipe, este se lanzó al ataque y Xilef levantando su espadón detuvo el golpe, girando sobre sí mismo lanzo un tajo lateral a Devonnasian que hirió levemente su costado ya que se apartó en el momento oportuno girando el hacha y realizando un barrido golpeo en el muslo de Xilef, que a su vez lanzándose en picado al suelo para evitar el mayor daño posible golpeo a Devonnasian en el hombro, este volvió a levantar el hacha y volvió a encontrarse con el acero de Xilef, los golpes se sucedían, saltaban chispas por la fuerza de los impactos entre los aceros de ambos, sangraban por varios cortes que se habían realizado el uno al otro, pero nada lo suficientemente grave, pero el combate acabo cuando uno de los golpes de Devonnasian hizo que el espadón de Xilef saliera disparado, dejando a este de rodillas en el suelo, Devonnasian se acercó ya cansado del combate descargando el hacha en la cabeza de Xilef para que tuviera un final honorable pero se encontró con que Xilef había esquivado el golpe y para sorpresa del príncipe le lanzó tierra a los ojos cegándolo...

Xilef disfrutaba del momento colocándose tranquilamente a su lado, con una daga que tenía escondida en la muñequera derecha se la clavó...

Devonnasian reaccionó justo en el momento en que la daga se dirigía a su cuello al descubierto, esquivándolo a duras penas, y siendo herido en el hombro...

- Esquivaste la muerte, pero no lo suficiente, el veneno que había en la daga ya estará actuando y solo es cuestión de tiempo - le susurró Xilef al príncipe - Antes de que mueras te robaré tu orgullo - continuo diciéndole al tiempo que cogía, levantaba y dejaba caer su espadón sobre uno de los cuernos de Devonnasian partiéndoselo casi a la altura de la cerviz...

Justo cuando Xilef se disponía a acabar con la vida de Devonnasian sucedió…

Un fogonazo de luz ilumino el coliseo,

-         alteza, póngase de pie, no tenemos tiempo – dijo Malus cogiéndolo del brazo a la vez que lanzaba un pequeño hechizo para eliminar la ponzoña que había en su cuerpo.
-         Malus, te dije que sacaras a mi madre no a mí – le recrimino Devonnasian a la par que se incorporaba – mi destino era morir por mi pueblo en esta arena – continuo diciéndole
-         Querido, fui yo quien se lo pidió – dijo Astersis, la reina madre – no podía ver como humillaban a mi hijo con artes tan rastreras – se justifico
-         Madre, sabes que eso no es suficiente... –
-         Podemos dejar la charla para más adelante? – sugirió Malus, - por favor corran –
-         Muy bien Malus, pero esto no acaba aquí - prometió el príncipe
-         Diríjanse a la herrería, allí está todo preparado para que salgan de la ciudad – les comento Malus – yo me quedare aquí y les ganare el máximo de tiempo posible –
-         Malus, ven con nosotros – pidió Astersis
-         Mi vida ha sido larga y fructífera, no me arrepiento de nada, y si con mi último aliento puedo hacer que viva la estirpe de los Erctus, he de hacerlo por mi amigo, tu marido y tu padre, Feruyben, pronto me reuniré con él y le hablare del gran hijo que ha tenido – decía Malus mirando a los ojos de Devon… - y ahora corred, insensatos –

Con estas últimas palabras de Malus en sus mentes salieron corriendo justo cuando aparecían a su espalda un grupo de minotauros que querían apresarlos, cuando girando una esquina dejaron de ver a Malus y a sus perseguidores…